Mélanie de niña leía muchos libros esos de fantasía sus favoritos eran de princesas ella creía que cuando fuera grande un príncipe iba a venir por ella se casarían y vivirían en un castillo, tendría joyas vestidos preciosos irían a bailes serian la envidia de los demás, su esposo la mimaría, ella le daría su amor todo haría por él, después de un tiempo tendrían hijos hermosos, crecerían en un hogar saludable y amado hasta que dejaran el nido, en unos años mas serian abuelos envejecerían juntos recordaran todos sus momentos los buenos y los malos y se reirían de sus anécdotas y morirían juntos.
Habría sido un final perfecto, un feliz para siempre, pero las vueltas de la vida a veces nos hacen cambiar nuestros rumbos o quizás ¿no?...

No hay comentarios:
Publicar un comentario